Tribunal de Cuentas y Cortes Generales: pasado, presente y futuro de su relación
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Resumen
El Tribunal de Cuentas de España nace en el siglo XIX para examinar y aprobar las cuentas públicas mediante procedimientos administrativo-judiciales. La Constitución de 1978 lo hace depender definitivamente de las Cortes, que designan a los miembros de la institución. Hoy, su función principal es la fiscalización de la gestión económico-financiera pública, con un protagonismo creciente de las fiscalizaciones operativas o de gestión. Las Cortes pueden solicitar al Tribunal la realización de fiscalizaciones. Los informes se presentan en la Comisión Mixta Congreso-Senado, y las resoluciones que esta aprueba se publican en el BOE junto con el informe. Los tiempos parlamentarios no facilitan el rápido conocimiento de los informes. El Tribunal hace posible la pronta difusión mediante la publicación en el portal web. Aprobados los informes, el seguimiento de las recomendaciones, y de las resoluciones de la Comisión Mixta, se ha convertido en una actividad principal del Tribunal. Los cambios en el funcionamiento del Tribunal deberían reflejarse en la legislación. La apertura directa del Tribunal a la sociedad y la transparencia se consiguen sin perjuicio de su relación con las Cortes, que sigue siendo su principal razón de ser.
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